La comuna de Cobquecura tiene una superficie de 570,3 km2 y una población de 5.687 habitantes, según el Censo INE del año 2002, lo que corresponde a un 0,28% de la población total de la región y una densidad de 9,97 hab/km2. Del total de la población, 2.655 son mujeres (un 5,29%) y 3.032 son hombres (6,04%). Un 1,94% (4.194 habitantes) corresponde a la población rural, y un 0,69 % (1.493 habitantes) a la población urbana. Su densidad demográfica es de 10,3 habitantes por kilómetro cuadrado, casi cuatro veces más baja que la regional, que es de 41,2 habitantes por kilómetro cuadrado.
Los límites naturales de Cobquecura son:
- al norte la comuna de Pelluhue
- al sur la comuna de Treguaco
- al este la comuna de Quirihue
- al oeste con el Océano Pacífico
En el presente, la comuna de Cobquecura se encuentra amenazada por la celulosa Nueva Aldea, la cuál está finalizando el ducto al mar que contaminará las limpias aguas del lugar.
El espacio geográfico comunal está conformado por dos grandes continuidades: la Cordillera de la Costa, con su borde occidental, y el Océano Pacífico. La comuna de Cobquecura tiene 52 km de playas y un clima mediterráneo (templado-cálido), que no supera los 1.000 mm de precipitaciones anuales. La temperatura media en el verano rodea los 17º C , y en invierno, 9º C.
La ciudad estaba muy bien conservada y reunía muchas características de la arquitectura colonial antes del terremoto, por lo que muchos inmuebles del Casco Histórico fueron nombrados Monumentos Nacionales. Estas construcciones mantenían su fisionomía arquitectónica: muros de adobe, tejas de arcilla, etc., y esta es una de las razones históricas por las que el lugar será reconstruido, además de las razones turísticas, las cuáles sustentaban la economía del lugar.
El 27 de febrero de 2010, Cobquecura fue el epicentro del potente terremoto y posterior maremoto que acechó con las zona centro-sur de nuestro país. El siniestro tuvo lugar a las 3:34 horas de la madrugada, con una intensidad de 8,8º en la escala de Richter. Según informaciones, el 95% de las viviendas de la ciudad fueron destrozadas. El agua arrasó con todo lo que había en el lugar, provocando la muerte de cientos de pobladores del lugar. Muchos se quedaron sin viviendas, comida, ropa ni trabajo. El mar se adentró 200 metros hacia la comuna de Cobquecura, dejando los suelos casi inservibles, las casas totalmente destruidas, y el centro turístico del lugar, totalmente devastado.
Es probable que el Casco Histórico de Cobquecura sea reconstruido, pero nunca logrará recuperar las características que lo hacían tan especial. El tiempo había hecho de este lugar, un espacio perfecto para la representación del Chile Colonial, que estaba casi extinto en nuestro país, debido a los numerosos sismos y el reciente terremoto que movió tan fuertemente nuestro país. Cobquecura logró salvar sólo el 5% de su patrimonio histórico después del terremoto. Este patrimonio cultural era una enorme ventaja para el pueblo, ya que impulsaba su desarrollo económico y posicionamiento a nivel regional, nacional e internacional.
El terremoto del 27 de febrero destruyó este hermoso lugar. El 95% del poblado se encuentra completamente destruido, pues sus centenarias casas de adobe no resistieron la fuerza del movimiento telúrico. La gente que aquí habita, tiene mucha fe y esperanza en recuperar lo perdido, en lograr salir delante de este terrible movimiento de placas que destruyó todo lo que ellos conocían. Hoy estamos comenzando el invierno, y muchos de los habitantes de Cobquecura no tienen un lugar íntegro donde vivir, ropa para abrigarse ni alimento, por lo que ya han comenzado a hacerse ver muchas enfermedades importantes. Los niños no tienen colegios para continuar con su educación, y la única opción viable ha sido transformar lugares habitables en salas de clase para los pequeños en formación.
Cobquecura, al igual que muchos lugares azotados por el terremoto, ha sido auxiliado por voluntarios que vienen de otros lugares, trayendo consigo alimento, ropa, e incluso materiales para retirar escombros y comenzar la construcción de viviendas de emergencia. Pero aún así, podemos escuchar a los mismos voluntarios que, con voz acongojada, comentan que “en Cobquecura se han creado verdaderos campamentos de refugiados”. Hileras de carpas blancas aportadas por el ejército, junto a “iglúes” de colores, frazadas y plásticos por temor a la lluvia. Las mujeres lavan a ropa en artesas de madera y algunos juegan pin pon en una mesa que se les obsequió. El pueblo queda desierto en la noche. La población en general está de acuerdo en hacer todo lo posible para mantener la zona Patrimonial de la ciudad, sin embargo, existe gran desconfianza acerca de las construcciones de adobe y tejas.
Es por este sufrimiento que no vemos a diario, que debemos despertar en la sociedad la necesidad de compromiso con los que más lo necesitan. Es una situación real que nos tocó vivir a la mayoría de los chilenos, pero debemos hacerla surgir más allá de los necesitados que dejó el terremoto, sino que en nuestra propia vida, nuestra comuna, la gente que siempre nos ha necesitado. El terremoto ha logrado en nuestro país lo que no se ha logrado nunca, un acto de solidaridad mucho mayor al que todos estábamos dispuestos a realizar. Pero ahora, ¿será una realidad que seguirá en nuestras conciencias?, ¿estamos dispuestos a seguir ayudando, tanto a los que lo perdieron todo con el terremoto, como a los que nunca han tenido nada?. Creo que esta es una pregunta que debemos reflexionar, y comenzar a inculcarla y practicarla desde hoy en nuestras vidas.

REFERENCIAS:
http://www.google.cl/
http://www.tvn.cl/
http://www.cobquecura.cl/
www.elmostrador.cl/multimedia/2010/.../cobquecura-despues-del-terremoto/
www.radiobiobio.cl/.../cobquecura-un-hermoso-lugar-que-quedo-en-ruinas



